Reflexiones

Lunes Santo

Hoy entramos en Betania, en casa de Marta, María y Lázaro. Abrir esa puerta es adentrarse a contemplar una escena que no tiene medida, ni lógica, ni explicación. Nuestros parámetros no entienden que se pueda romper un frasco de perfume carísimo para derramarlo en los pies de otro, pero el amor no entiende de reservas ni de cantidades, y amor es lo que siente María a los pies de su Señor.

Resulta increíble que Él pueda despertar en nosotros lo más grande, lo más humano… Haznos, Señor, como María; llévanos a tus pies, no dejes que nos ahorremos nuestra debilidad y nuestra grandeza para nosotros mismos… abre las barreras de nuestro corazón y haz que nos rompamos, como el cristal, para Ti, para donde tu perfume haga falta.

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