Días 8- 12 MAYO

Lunes 8 de mayo

Buenos días, comenzamos la oración en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ESCUCHAMOS LA PALABRA

Lectura del santo evangelio según San Juan 14, 21-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él.

Le dijo Judas, no el Iscariote: Señor, ¿Qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?

Respondió Jesús y le dijo:  El qué me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo habitará, y vendremos a él y haremos morada en él.

El qué no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra qué estáis oyendo no es mía, sino del Padre qué me envió.

Os he hablado de esto ahora qué estoy a vuestro lado, pero el Espíritu Santo, qué enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.

REFLEXIONAMOS

Este fragmento trata del amor, que también es compromiso. Por eso, habla de “estar con él”, de seguirlo. Esto nos lleva a que para amar a Jesús primero deberás aceptar sus mandamientos y así serás amado por Dios.

¿Vosotros creéis que para amar a alguien tiene que haber un compromiso?

Mientras rezamos el Padrenuestro, pensamos en si cuando amas a una persona tienes un compromiso con el/ella por ejemplo si ayudas a tu familia en la cocina, a preparar la mesa etc…

Rezamos juntos un Padrenuestro, … 

Hecha por Irene y Aitana

Martes 9 de mayo

Buenos días. Nos ponemos en presencia del Señor, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

REZAMOS TODOS JUNTOS

Señor, nuestro Dios y Padre, te damos gracias porque entre todo el sufrimiento y oscuridad sobre la tierra, has permitido que amanezca tu esperanza, como una luz que alumbra a todo tu pueblo. Has dado una nueva Vida a todos los que honran tu nombre, a todos los que viven en Jesucristo por medio del perdón de los pecados. Alabado sea el Espíritu Santo, quien consuela, enseña y guía nuestros corazones. 

Gracias, Padre, por hacer de nosotros un pueblo lleno de gracia, lleno de esperanza y lleno de confianza, en que al final tu Reino vendrá para traer salvación y paz al mundo entero. Amén.

Hecha por Marco

Miércoles 10 de mayo

Empezamos esta nueva mañana poniéndonos en presencia del Señor en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Amén. 

Hoy recordamos la figura de San Damián de Molokai. Lo hacemos leyendo este salmo con el que sin duda él también rezó en muchas ocasiones.

LEEMOS JUNTOS:

Sal 121, 1bc-2. 3-4b. 4c-5 

VAMOS ALEGRES A LA CASA DEL SEÑOR 
¡Qué alegría cuando me dijeron: 
«Vamos a la casa del Señor»! 
Ya están pisando nuestro pies 
tus umbrales, Jerusalén. 
Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor. 
Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. 

REFLEXIONAMOS:

Como podemos observar, en este salmo nos habla sobre el templo y como nos podemos sentir a gusto en él. El salmista entona en nombre de los peregrinos un himno de alabanza a la ciudad santa, a donde llegan todas las tribus de Israel.

Ahora, nos preguntamos juntos. ¿En qué lugar te sientes seguro?

Lo ponemos en común.

San Damián vivió una vida llena de peligros y de retos. Él sentía la presencia del Señor en su vida y su Amor. Esto le daba fuerza y seguridad para afrontar todo lo que le sucedió. Además fue capaz de construir lugares donde otros se sintieran a gusto y seguros, donde recuperar la dignidad que la sociedad les había quitado.

Terminamos la oración rezando un Ave Maria pidiendo que cada uno de nosotros encontremos nuestra seguridad en Dios y construyamos también lugares donde los demás puedan sentirse seguros, que nuestra compañía les haga estar a gusto y donde todos puedan ser ellos mismos.

Hecha por Sofía y Nuria.



Jueves 11 de mayo

Buenos días, comenzamos nuestra mañana poniéndonos en presencia del Señor en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Amén. 

ESCUCHAMOS LA PALABRA.

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».

Palabra del Señor.

REFLEXIONAMOS:

Si escribiéramos sobre el amor de Dios, definitivamente no terminaríamos. En el Evangelio de hoy, Jesús nos da la respuesta para estar siempre alegres, permanecer en su Amor, la fórmula es Él.

Rezamos juntos un Ave María pidiendo que todos seamos capaces de permanecer en su Amor.

Hecha por Sofía y Nuria.

Viernes 12 de mayo

Comenzamos la oración de hoy en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Amén.

ESCUCHAMOS LA PALABRA

San Juan 13,16-20.

Después de haber lavado los pies a los discípulos, Jesús les dijo: «Os aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. Seréis felices si, sabiendo estas cosas, las practicáis.

No lo digo por todos vosotros; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.

REFLEXIONAMOS

Es muy importante hacer el bien en todo momento, compartir, respetar, ayudar… Aunque esas personas a las que tú has intentado hacer el bien, no te lo devuelvan de la misma manera, como le pasó a Jesús con uno de sus discípulos, el que le entregó.

Sin embargo no debemos ponernos a su nivel y dejar de ser como somos. Podemos apreciar muchos de estos valores que Jesús nos enseñó en pasajes del Evangelio como este.

Rezamos un Ave María en honor a María por ayudarnos siempre a encontrar el camino para seguir a Jesús.

Hecha por Paula.